Oraré por vosotros
Carlo Carreto
Bendita tú que has creído (trozo)
Cuando yo haya muerto - y espero que sea pronto, porque he conocido al Señor y anhelo ver su rostro - si venís sobre mi tumba y si pensáis que es posible la comunión entre los miembros del reino, no me pidáis que ore por vosotros para sanarlos de este o aquel mal. Pedidme solo que ore por vuestra fé. Es el único don por el que vale la pena orar. Pués bien, si puedo hacerlo, lo haré: miraré a los ojos de María de Nazaret, en silencio, y trataré de beber de la contemplación de ella, ella que tuvo tanto valor para creer eso de lo que ustedes tienen tanta necesidad.
Hermanos y hermanas, os he abierto mi corazón, os lo he dicho todo. Ahora, si me escucháis, guardad en el bolsillo el rosario. Pueden pasar años antes de que lo podráis rezar bien. No importa. Tenedlo cerca, os ayudará. Y si acaso, al pasarle vuestros dedos, decid solamente: Dios te salve María.
Bendita tú que has creído (trozo)
Cuando yo haya muerto - y espero que sea pronto, porque he conocido al Señor y anhelo ver su rostro - si venís sobre mi tumba y si pensáis que es posible la comunión entre los miembros del reino, no me pidáis que ore por vosotros para sanarlos de este o aquel mal. Pedidme solo que ore por vuestra fé. Es el único don por el que vale la pena orar. Pués bien, si puedo hacerlo, lo haré: miraré a los ojos de María de Nazaret, en silencio, y trataré de beber de la contemplación de ella, ella que tuvo tanto valor para creer eso de lo que ustedes tienen tanta necesidad.
Hermanos y hermanas, os he abierto mi corazón, os lo he dicho todo. Ahora, si me escucháis, guardad en el bolsillo el rosario. Pueden pasar años antes de que lo podráis rezar bien. No importa. Tenedlo cerca, os ayudará. Y si acaso, al pasarle vuestros dedos, decid solamente: Dios te salve María.
